La tensión dentro de la institución policial jujeña ha escalado considerablemente en las últimas horas. Los efectivos de menor rango presentaron un reclamo formal solicitando una recomposición salarial del 60%, argumentando que sus ingresos se encuentran muy por debajo de lo necesario para mantener un nivel de vida digno. Este movimiento surge como respuesta directa a la revelación de beneficios extraordinarios otorgados únicamente a los mandos superiores.
El conflicto se intensificó tras hacerse públicas las Resoluciones N° 000077 y N° 000078, documentos que detallan adicionales significativos entregados exclusivamente a la cúpula jerárquica del Ministerio de Seguridad. Según información que circula entre el personal, algunos integrantes de la Plana Mayor y jefes de Unidades Regionales habrían recibido montos que superarían los 4.5 millones de pesos. Mientras tanto, los agentes de calle perciben un haber básico de aproximadamente 800 mil pesos, cifra que consideran insuficiente ante la inflación actual.
Los uniformados que integran las bases operativas de la institución policial sostienen que la disparidad es injusta, ya que son ellos quienes asumen los mayores riesgos y dedican más horas al trabajo. El petitorio presentado incluye demandas específicas: aplicación inmediata del aumento salarial del 60%, revisiones periódicas según el índice inflacionario, blanqueo del haber básico y garantías contra represalias para quienes participen en las acciones de reclamo.
Otro punto central del reclamo apunta a la estructura actual de remuneraciones. Los subalternos exigen que el salario básico se incremente mientras se reducen los conceptos no remunerativos, que actualmente representan una porción importante del sueldo. Esta medida busca proteger sus futuras jubilaciones, ya que estos adicionales no cuentan para el cálculo de pensiones. La situación refleja una brecha profunda entre lo que perciben los rangos inferiores y superiores de la fuerza.
Ante la imposibilidad legal de realizar medidas de fuerza por su condición de uniformados, el reclamo ha sido trasladado a las familias de los agentes. Para el miércoles 4 de marzo se convocó a una concentración en la Plaza Belgrano a las 17 horas, donde parientes de los efectivos manifestarían su apoyo a las demandas salariales. Este movimiento representa una escalada en la situación local, evidenciando el malestar acumulado en los últimos meses.
Las conversaciones que circulaban en grupos de WhatsApp y redes sociales entre el personal policial finalmente se concretaron en un documento formal presentado a las autoridades. El reclamo de aumento policía Jujuy no es un pedido aislado, sino el reflejo de una crisis más profunda que afecta la operatividad y el bienestar de quienes trabajan en seguridad. Las próximas horas serán determinantes para conocer la respuesta del Ministerio de Seguridad ante estas exigencias.
