Durante el desarrollo del juicio relacionado con la muerte de Tamara Fierro, el fiscal especializado en delitos de género del Ministerio Público de la Acusación, Lían Resúa, reveló información crucial sobre los descubrimientos realizados en la investigación. En una comunicación con Radio 2, el funcionario detalló los avances en el caso que conmociona a la provincia y explicó cómo la evidencia recolectada respalda la teoría acusatoria.
Según manifestó Resúa, la etapa de presentación de pruebas se encuentra prácticamente finalizada, habiendo expuesto la fiscalía la totalidad de sus peritos y testigos. Entre ellos se encuentran especialistas en análisis genético forense y técnicos en revisión de registros de vigilancia. El caso Tamara Fierro ha generado gran expectativa en la comunidad jujeña debido a la gravedad de los hechos investigados y la complejidad de las pruebas presentadas.
Uno de los descubrimientos más significativos fue la detección de material biológico en el dormitorio del imputado. Conforme a lo expuesto en las audiencias, se identificaron vestigios de sangre cuyo perfil genético coincide con el de la víctima. “Se logró obtener evidencia biológica que tiene que ver con la presencia de sangre y ADN de Tamara en la habitación del acusado”, expresó el fiscal, subrayando que estos análisis fueron realizados por el laboratorio de genética forense y presentados ante el tribunal. Para la acusación, este hallazgo constituye una prueba fundamental que sugiere que el crimen ocurrió en ese domicilio.
En el terreno baldío donde fueron descubiertos restos óseos calcinados de la joven, los investigadores secuestraron objetos de características punzocortantes. Estos elementos fueron incorporados al expediente y exhibidos ante los magistrados como parte del material probatorio. El caso Tamara Fierro incluye además análisis de grabaciones de cámaras de seguridad y peritajes de dispositivos móviles que complementan la acusación.
Resúa fue enfático al señalar que, según la posición de la fiscalía, el imputado actúa como único responsable del femicidio, mientras que otros procesados enfrentan cargos por encubrimiento al haber colaborado presuntamente en la ocultación de evidencia. El fiscal también mencionó que, aunque en los testimonios surgieron referencias al consumo de sustancias ilícitas, su investigación se concentra específicamente en el femicidio y la violencia de género, reconociendo que el consumo de drogas frecuentemente aparece en hechos violentos intensificando conductas agresivas.
Respecto a una posible declaración del acusado antes de la sentencia, uno de sus abogados defensores indicó que su cliente podría optar por declarar. No obstante, Resúa consideró que la prueba ya producida resulta “contundente” y que cualquier testimonio posterior no alteraría sustancialmente el panorama probatorio construido. Si la acusación prospera conforme al artículo 80 del Código Penal, el responsable del femicidio enfrentaría las máximas consecuencias legales previstas en la legislación argentina.
