Sismo de 5,4 grados en La Rioja se sintió en Catamarca, San Juan y Córdoba
Un sismo en La Rioja de magnitud 5,4 se registró este miércoles y se sintió en Catamarca, San Juan y Córdoba, sin daños ni heridos reportados.
Un sismo en La Rioja de magnitud 5,4 en la escala de Richter se registró este miércoles por la mañana y sus vibraciones alcanzaron a percibirse en distintos puntos de Catamarca, San Juan y Córdoba, de acuerdo con lo difundido por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).
El movimiento telúrico ocurrió a las 6:21, en las primeras horas de la jornada, y se registró a una profundidad de 143 kilómetros, precisó el organismo. En tanto, otra información difundida señaló que el temblor tuvo su epicentro a 50 kilómetros al suroeste de Aimogasta, 54 kilómetros al noreste de Chilecito y 82 kilómetros al sur de Tinogasta, con una profundidad de 132 kilómetros.
Dentro del territorio riojano, el INPRES relevó distintos niveles de intensidad. En Famatina se registró una intensidad de IV, vinculada a la oscilación de objetos colgantes. En Aimogasta y Chilecito, en tanto, la intensidad se ubicó entre III y IV, con algunas personas en reposo que percibieron el movimiento y objetos suspendidos que se movieron.
La ciudad de La Rioja, San Fernando del Valle de Catamarca y Vinchina presentaron una intensidad de III, según los datos del organismo, con el movimiento percibido por algunas personas.
El temblor también llegó a distintos puntos de San Juan y Córdoba, aunque con menor intensidad, entre II y III, sobre todo entre quienes dormían o permanecían dentro de edificios.
Hasta las primeras horas posteriores al sismo no se habían reportado daños materiales ni personas heridas. En paralelo, el INPRES seguía recopilando reportes de diversas zonas para determinar el alcance de la percepción del temblor.
La profundidad de 143 kilómetros contribuyó a reducir el impacto en la superficie, aunque la magnitud del movimiento permitió que las vibraciones se sintieran en localidades ubicadas a una distancia considerable del epicentro.
Qué hacer frente a un sismo
Ante un movimiento sísmico, lo fundamental es conservar la calma y ubicarse en un sitio seguro dentro del inmueble o del espacio en el que se encuentre la persona. Durante los primeros segundos conviene evitar movimientos impulsivos y protegerse de objetos que puedan caer o romperse.
El Ministerio de Seguridad de la Nación dispone de una serie de recomendaciones para actuar frente a un temblor y disminuir los riesgos. Una de las principales es quedarse en el lugar y no salir corriendo mientras dure el movimiento, ya que los desplazamientos apresurados pueden incrementar el riesgo de golpes o de quedar expuesto a la caída de objetos.
También se sugiere agacharse, cubrirse y sujetarse debajo de una mesa resistente o de un mueble pesado. Si no hay uno disponible, conviene ubicarse junto a una columna o una estructura firme que ofrezca protección.
Asimismo, es importante mantenerse lejos de ventanas, espejos, vidrios, lámparas y muebles altos, que pueden romperse o caer durante el movimiento y provocar lesiones. Tampoco se recomienda usar ascensores ni escaleras durante el temblor: lo más seguro es permanecer protegido hasta que termine el movimiento principal y recién después evaluar la posibilidad de desplazarse.
Si la persona está al aire libre cuando comienza el movimiento, debe alejarse de edificios, postes, árboles, carteles y cables eléctricos, y buscar un espacio abierto donde no exista riesgo de que algo pueda caer.
En caso de estar al volante, se recomienda reducir la velocidad y detener el vehículo en un lugar seguro, siempre que sea posible, evitando puentes, túneles, postes, árboles, edificios o estructuras que puedan desprenderse o colapsar. Una vez detenido, lo aconsejable es permanecer dentro del vehículo hasta que finalice el movimiento.





