Durante los alegatos del juicio relacionado con el femicidio Tamara Fierro, el fiscal Lían Resúa presentó acusaciones contundentes contra los tres imputados. Su intervención se extendió por más de ciento veinte minutos, en los que fundamentó las penas que solicita para cada uno de los acusados en este caso que conmocionó a la provincia.
El representante del Ministerio Público de la Acusación requirió la máxima condena para Jairo Guerrero, a quien identifica como responsable directo del femicidio Tamara Fierro. La acusación lo encuadra en el artículo 80 del Código Penal, que contempla el homicidio agravado cuando existe violencia de género y otras circunstancias que califican el delito como especialmente grave.
Conforme a la teoría del caso presentada por la fiscalía, Guerrero habría utilizado sustancias estupefacientes como herramienta de control sobre la víctima, entregándole droga sin costo alguno para generar dependencia. El 24 de mayo, según la acusación, la atrajo hacia su domicilio donde la mantuvo confinada en su habitación. Resúa enfatizó que el imputado “ejecutó un plan deliberado”, suministrándole drogas para neutralizar su capacidad de defensa y posteriormente cometió el crimen de manera premeditada. “Preparó cada detalle para que ella no pudiera resistirse”, manifestó el fiscal durante su exposición.
La fiscalía también describió las acciones posteriores al femicidio Tamara Fierro como parte de una estrategia coordinada para eliminar evidencia. Según la acusación, Guerrero desmembró el cadáver y organizó un incendio que alcanzó temperaturas extremadamente altas, aproximadamente ochocientos grados centígrados, con el propósito de hacer desaparecer el cuerpo. “Todos los involucrados intentaron borrar a Tamara del mundo”, expresó Resúa, subrayando que el fuego fue ejecutado de forma organizada y con participación de múltiples personas. La fiscalía también mencionó que el acusado habría conservado prendas personales de la víctima como trofeo.
Respecto a los otros dos imputados, el fiscal solicitó condenas diferenciadas según su grado de participación en los hechos posteriores al femicidio Tamara Fierro. Para Esteban Fernando Pérez pidió cinco años de cárcel por encubrimiento agravado, mientras que para Maximiliano López solicitó dos años y seis meses de prisión por el mismo delito. Ambos fueron acusados de colaborar en las maniobras destinadas a ocultar el crimen y desaparecer el cuerpo, aunque con distintos niveles de involucramiento en los hechos.
Durante su argumentación, Resúa citó precedentes jurisprudenciales relevantes, como el caso de Jorge Mangeri, para fundamentar la calificación legal y demostrar la gravedad extrema de los hechos que caracterizan este femicidio. El tribunal deberá analizar toda la prueba presentada durante el juicio antes de dictar sentencia en este caso que ha generado gran impacto en la comunidad jujeña.
