La región de la Puna jujeña enfrenta una nueva desgracia que se suma al dolor ya existente en la comunidad. Cuando la familia y amigos de Alejandro Tolaba se reunían para despedir al joven militar de 20 años, un violento evento climático transformó el momento en caos y pánico.
Durante la tarde del miércoles, alrededor de las 17 horas, un temporal acompañado de granizo azotó el barrio 23 de Agosto en Abra Pampa. El peso del hielo que se acumuló rápidamente en la cubierta del salón comunitario donde se realizaba el velatorio provocó que toda la estructura cediera de manera repentina. En ese instante, el lugar estaba repleto de deudos, camaradas militares y allegados que acompañaban a la familia Tolaba en estos momentos de profundo dolor.
El colapso del techo en Abra Pampa generó escenas de terror entre los presentes. El estruendo de la caída desencadenó una evacuación precipitada bajo las inclemencias del tiempo. Personal del SAME debió intervenir para asistir a varias personas que sufrieron crisis nerviosas y pequeñas contusiones. Afortunadamente, no se reportaron lesiones graves, aunque el impacto emocional fue considerable para todos los asistentes.
El féretro del joven Alejandro Tolaba tuvo que ser protegido ante los daños materiales ocasionados por el derrumbe techo Abra Pampa. La familia logró resguardar los restos mientras continuaba la tormenta, en medio de una situación que parecía sacada de una pesadilla. Este suceso se suma a la tragedia inicial que enlutó a la comunidad cuando el militar fue víctima de un ataque violento días atrás.
Mientras tanto, las investigaciones avanzan en relación al caso criminal que originó esta cadena de desgracias. El principal sospechoso fue capturado en la frontera con Bolivia. Además, la comunidad mantiene sus oraciones por Nahuel Tolaba, hermano de la víctima con apenas 17 años, quien permanece internado tras también haber sido atacado en el mismo incidente que costó la vida a Alejandro.
La situación del derrumbe techo Abra Pampa durante el velatorio ha impactado profundamente a los habitantes de la región. Las autoridades locales evaluarán las causas estructurales del colapso y las medidas de seguridad que debieron haberse implementado en la infraestructura comunitaria. La familia Tolaba enfrenta ahora no solo el duelo por la pérdida de su ser querido, sino también las secuelas emocionales de este segundo evento traumático que marcó los últimos honores al joven soldado del Ejército Argentino.
