El domingo pasado, San Salvador de Jujuy y su zona de influencia experimentaron un evento climático de gran intensidad que dejó múltiples daños en la infraestructura local. De acuerdo con los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este lunes 22 de diciembre continuará bajo alerta amarilla, aunque con menor probabilidad de precipitaciones durante la tarde. Los expertos estiman que la temperatura máxima rondará los 29 grados, mientras que las autoridades recomiendan mantenerse alejado de sectores propensos a anegamientos y estar atentos a los comunicados oficiales. La situación meteorológica tiende a normalizarse gradualmente, aunque la inestabilidad persiste en la región.
El impacto del temporal del domingo fue considerable en varios aspectos. Calles completamente inundadas obstaculizaron la circulación vehicular en toda la capital jujeña, mientras que se registraron daños materiales significativos y cortes generalizados del servicio eléctrico. Barrios como Alto Comedero y San Pedrito fueron particularmente afectados por la violencia del fenómeno. Hasta el momento, no se han confirmado reportes de personas heridas ni evacuaciones de emergencia, lo que representa un aspecto positivo en medio de la crisis climática.
Las ráfagas de viento alcanzaron velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, provocando volcamientos de vehículos comerciales como el ocurrido en Avenida Marina Vilte, en Alto Comedero. El granizo acompañó las lluvias intensas, que descargaron entre 30 y 40 milímetros de agua en apenas dos horas. Los cortes de energía afectaron múltiples zonas residenciales, dejando a miles de personas sin electricidad durante horas. Las autoridades de servicios públicos reportaron baja tensión en varias líneas de distribución.
Los sectores más castigados por el temporal presentan un panorama desolador. En Las Lomas, específicamente en el barrio Madre Teresa de Calcuta, se registraron desprendimientos de techos en numerosas viviendas. San Pedrito sufrió la caída de postes de servicios, mientras que Los Alisos y la Ruta Provincial 8 presentan árboles derribados que obstruyeron vías de circulación. Se contabilizaron intervenciones de emergencia en 337 viviendas, además de daños en la exAeroclub, la Escuela N°441, el barrio 17 Hectáreas y el barrio 100 Viviendas. Vehículos fueron aplastados por árboles caídos, y comercios sufrieron destrozos en sus estructuras.
Los equipos de Defensa Civil y la dependencia de Recursos Hídricos mantienen vigilancia constante sobre los cursos de agua y las zonas identificadas como vulnerables ante nuevas precipitaciones. Cuadrillas de trabajo continúan realizando tareas de desagote preventivo para evitar futuras inundaciones. Las autoridades hacen un llamado a la población para que evite circular por zonas anegadas y mantenga contacto permanente con los canales oficiales de información sobre la evolución de las condiciones climáticas.
La provincia se prepara para los próximos días con medidas preventivas reforzadas. Aunque el SMN anticipa una mejora gradual de las condiciones atmosféricas, la inestabilidad característica de la estación estival mantiene a los organismos de emergencia en estado de alerta. Se recomienda a los ciudadanos revisar sus viviendas en busca de daños estructurales, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y mantener los desagües limpios. La situación continuará siendo monitoreada de cerca por las autoridades competentes.



