Las autoridades meteorológicas nacionales han decretado un nivel de alerta anaranjada que abarcará numerosas zonas de la provincia durante las próximas horas. La medida rige desde la tarde del domingo hasta la madrugada y jornada del lunes, impactando directamente en localidades como El Carmen, Ledesma, Palpalá, San Antonio, San Pedro, Santa Bárbara, Valle Grande, además de sectores bajos de Doctor Manuel Belgrano y Tilcara. Los pronósticos indican la llegada de precipitaciones torrenciales acompañadas de fenómenos meteorológicos potencialmente peligrosos que podrían superar los registros históricos de la región.
Un sistema de inestabilidad climática proveniente del norte del país se desplaza hacia territorio jujeño, generando condiciones extremadamente adversas que requieren máxima atención de la población. El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido sus advertencias correspondientes para el 19 de enero de 2026, señalando que el territorio bajo vigilancia experimentará situaciones climáticas de considerable intensidad que demandan precauciones inmediatas por parte de los habitantes.
Según los detalles técnicos proporcionados por el organismo oficial, se esperan acumulaciones de lluvia que oscilarán entre 60 y 115 milímetros, con posibilidad de que ciertos sectores registren valores superiores. Esta cantidad de agua caída en períodos breves incrementa notablemente el riesgo de desbordamientos e inundaciones repentinas en zonas bajas y depresiones del terreno. Adicionalmente, se prevé la caída de granizo de diferentes tamaños, capaz de ocasionar daños significativos en infraestructuras agrícolas, vehículos particulares y construcciones.
La actividad eléctrica será particularmente intensa durante el evento meteorológico, con descargas que podrían impactar directamente en estructuras y personas. Las ráfagas de viento superarán los 90 kilómetros por hora, representando un peligro considerable para la circulación vehicular y para objetos que no estén debidamente asegurados. Estos vientos fuertes podrían derribar árboles, dañar líneas de distribución eléctrica y afectar la estabilidad de estructuras provisionales.
Los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional han enfatizado que la combinación de lluvia abundante en cortos intervalos de tiempo podría generar anegamientos críticos en rutas de importancia provincial, particularmente en la Ruta Nacional 34 en el tramo comprendido entre Palpalá y San Pedro. Esta vía constituye un corredor fundamental para la circulación regional, por lo que los bloqueos o deterioros causados por el fenómeno climático podrían afectar significativamente la movilidad de personas y mercancías.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan que la población adopte medidas preventivas tales como asegurar objetos sueltos, evitar desplazamientos innecesarios durante el pico de la tormenta, mantener los sistemas de drenaje limpios y despejados, y estar atentos a las actualizaciones que continúe emitiendo el organismo meteorológico. Se sugiere también que los conductores extremen precauciones si deben transitar por rutas afectadas, reduciendo velocidades y aumentando distancias de seguridad respecto a otros vehículos.
