Tragedia en Campo Quijano: femicidio Campo Quijano marca a familia en nueve años

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Una familia de Campo Quijano atraviesa un dolor inconmensurable tras perder a dos de sus hijas en circunstancias vinculadas a la violencia de pareja. En menos de una década, el femicidio Campo Quijano se ha cobrado dos vidas en el mismo hogar, dejando un rastro de dolor que parece no tener fin.

El martes pasado, el barrio Luz y Fuerza fue escenario de una tragedia cuando Natalia Cruz fue hallada sin vida en su domicilio. Según los primeros reportes, la mujer presentaba evidentes signos de violencia extrema: golpes en el cuerpo y marcas de estrangulamiento. Trasladada de inmediato al hospital local, los médicos no consiguieron salvarla y falleció antes de recibir atención médica completa. Las autoridades investigan el caso como un femicidio Campo Quijano más, sumándose a una serie de hechos que enlutan a la región.

Orlando Serapio, quien mantenía una relación de pareja con la víctima, habría reconocido el crimen ante la madre de Natalia antes de desaparecer. Desde entonces, permanece en condición de prófugo y es buscado intensamente por efectivos policiales. La investigación avanza para dar con su paradero, mientras crece la angustia en la comunidad local.

Lo que hace aún más desgarrador este femicidio Campo Quijano es que la familia ya había sufrido una pérdida similar años atrás. En diciembre de 2017, Amira, hermana de Natalia y con apenas 17 años, fue asesinada a golpes por su novio Edgardo Córdova en los baños de las canchas del barrio San Jorge. El agresor se quitó la vida en el mismo lugar tras cometer el crimen. Natalia estuvo presente cuando encontraron el cuerpo de su hermana, viviendo un trauma que parecía insuperable. Casi nueve años después, el destino volvería a golpear con brutalidad a esta familia destrozada.

Según relatos de allegados, el martes al mediodía Natalia contactó a su hermana Belén solicitando una pastilla para aliviar un intenso dolor de cabeza. Cuando Belén llegó al domicilio, nadie respondió a sus llamadas. Horas después regresó y encontró a Serapio en la vivienda, visiblemente perturbado y evasivo respecto al paradero de Natalia. Alarmada, Belén alertó a otra hermana y ambas retornaron al lugar justo cuando el sospechoso se retiraba en su vehículo. Al ingresar por la parte trasera de la casa, descubrieron a Natalia tendida al costado de la cama con un cable alrededor del cuello en estado crítico. Murió camino al Hospital Francisco Herrera.

Familiares revelaron que Natalia había solicitado en múltiples ocasiones la renovación de una orden de restricción perimetral contra Serapio. Al vencer esta medida de protección, el hombre retomó el contacto argumentando que necesitaba retirar a los dos hijos que compartían. Natalia había presentado denuncias previas por violencia intrafamiliar, aunque mantenían contacto por la custodia compartida de los menores. Esta situación de vulnerabilidad terminó siendo fatal.

Las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo intenso de búsqueda en la zona de ruta 51, incluyendo el paraje El Mollar donde existe una propiedad del abuelo del acusado. Aunque los rastrillajes no arrojaron resultados positivos, no se descarta que Serapio haya continuado hacia la Puna. Se reportó que se movilizaba en una camioneta Ford EcoSport de color gris. Para más información sobre noticias policiales de la región, consulte nuestras noticias locales.