Las intensas ráfagas de viento norte que azotan Jujuy desde la noche del jueves mantienen en alerta a varias dependencias provinciales. A esta condición climática se suma un factor adicional que eleva el peligro de fuegos forestales: las extensas zonas de pasto cubano seco, una maleza invasora que acelera la propagación de las llamas. Este panorama ha llevado a especialistas y autoridades a insistir en la necesidad de extremar las precauciones durante estos días.
El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido alertas amarillas y naranjas por viento para diferentes áreas de la provincia. Desde la Dirección Provincial de Incendios Forestales señalaron que, en jornadas con viento fuerte, cualquier quema puede escalar rápidamente a un siniestro de gran escala. El director del organismo, Jorge Torrico, explicó que el 99% de los incendios de vegetación son provocados por el ser humano y pidió evitar todo tipo de quema mientras persistan las condiciones de viento. “El 99% de los incendios de vegetación es provocado por el ser humano”, afirmó el funcionario.
Otro elemento que preocupa especialmente es el pasto cubano, una maleza invasora que creció durante la temporada de lluvias y que, tras las heladas y la falta de precipitaciones, ha comenzado a secarse. La ingeniera agrónoma Ivana Vaca, docente y jefa del Laboratorio de la Cátedra de Protección Vegetal de la Universidad Nacional de Jujuy, detalló que la estructura misma de la planta facilita el avance del fuego. “De por sí la planta tiene una especie de resina en la parte externa, eso también es combustible. Y la médula, que es la parte central del tronco, es como una especie de papel, porque es un material bien seco que favorece a que se encienda con mucha mayor facilidad”, sostuvo. Además, indicó que cuando el pasto cubano alcanza varios metros de altura, las llamas se propagan con mucha mayor rapidez: “La inmensa altura hace que el fuego se propague con mucha mayor facilidad”.
Jorge Torrico comparó esta maleza con combustible líquido: “Nos preocupa mucho porque es como nafta para nosotros”. El funcionario explicó que puede llegar a medir hasta seis metros de altura y que, una vez seco, se convierte en un material natural que favorece el avance de las llamas, especialmente con las ráfagas intensas registradas en las últimas horas.
Ante esta situación, los especialistas recomiendan no realizar ningún tipo de quema, ni siquiera de basura o restos de poda. También aconsejan retirar el pasto cubano de los alrededores de las viviendas antes de que alcance gran tamaño. Ivana Vaca señaló que el mejor momento para eliminarlo es cuando la planta todavía tiene poca altura: “Cuando está aproximadamente a la altura de la rodilla es el momento ideal para controlarla”. La ingeniera sugirió arrancarla o cortarla en trozos pequeños para reducir el material combustible y disminuir el riesgo de incendios.


