Un sorprendente giro judicial conmocionó a la ciudad fronteriza de La Quiaca durante las últimas horas. Lo que había sido presentado inicialmente como un violento asalto a mano armada en la vía pública terminó desmoronándose completamente ante la evidencia recolectada por las autoridades investigativas.
El fiscal Alberto Mendivil, titular del Ministerio Público de la Acusación en La Quiaca, confirmó en exclusiva que la versión proporcionada por el denunciante fue completamente falsa. El funcionario anticipó que el responsable será imputado en los próximos días por el delito de falsa denuncia en La Quiaca, ya que movilizó innecesariamente toda la estructura policial y persecutoria del Estado.
Según el relato original que había generado alarma en la comunidad, el hombre regresaba en la madrugada de cumplir su jornada laboral en un evento realizado en la localidad boliviana de Villazón. Al llegar a la intersección de las calles Suipacha y República Árabe Siria, afirmó haber sido emboscado por dos individuos encapuchados que portaban un cuchillo y un arma de fuego. En su denuncia ante la Seccional Nº17, el sujeto detalló que los supuestos delincuentes le habían sustraído un teléfono celular, tarjetas bancarias, la suma de 385 pesos bolivianos y toda la indumentaria que llevaba puesta.
La gravedad del caso motivó que la ayudantía fiscal ordenara de manera urgente un relevamiento exhaustivo de las cámaras de seguridad del sector para identificar a los presuntos delincuentes. Sin embargo, el despliegue de la Brigada de Investigaciones reveló una realidad completamente distinta. Los registros fílmicos comerciales y vecinales, analizados en un lapso de 36 horas, mostraron que el hombre egresó de un domicilio particular totalmente desnudo por voluntad propia. Las imágenes captaron el momento en que observó cautelosamente hacia ambos lados de la calle y emprendió una veloz carrera hacia su residencia.
Al cruzarse con una patrulla policial de prevención durante su trayecto, el sujeto concibió la dramática historia del asalto para encubrir lo que aparenta ser un complejo incidente de su vida privada. El fiscal Mendivil expresó con firmeza que procederán en los próximos días a imputar por falsa denuncia a esta persona, recordando que el Código Penal estipula penas de prisión o salidas alternativas para quienes movilicen en vano los recursos estatales.
En otras líneas de investigación, el representante del Ministerio Público de la Acusación brindó precisiones sobre los casos relacionados con la caza furtiva de vicuñas en la región puneña. Aunque aclaró que la competencia de delitos ambientales recae sobre el fiscal especializado Sánchez Serantes, las oficinas de La Quiaca prestan colaboración territorial inmediata. Mendivil descartó que existan indicios de tours organizados para la caza furtiva, definiéndolos actualmente como episodios aislados ejecutados por pobladores locales o ciudadanos oriundos de Bolivia.
El funcionario también destacó un fenómeno comercial sin precedentes en las estaciones de servicio locales. En las últimas jornadas se registró una masiva fila de ciudadanos bolivianos en las gasolineras quiaqueñas, cruzando el puente internacional con el propósito de abastecerse de combustibles argentinos. Esta sobredemanda se produce por el severo desabastecimiento crónico y los problemas de calidad de carburantes que padece Bolivia en la actualidad, marcando una postal fronteriza completamente atípica para la zona.


