Federico Peñarrieta destaca en el boxeo nacional pese a la crisis del boxeo jujeño

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La disciplina del boxeo en la provincia de Jujuy atraviesa una situación crítica desde hace varios años. La Asociación jujeña de Boxeo fue suspendida por la Federación Argentina en el mes de julio del año 2022, debido a la falta de documentación requerida. Desde ese momento, la organización de eventos deportivos se encuentra completamente paralizada, lo que ha generado consecuencias devastadoras para todos los atletas que practican este deporte.

Los afectados por esta crisis del boxeo jujeño incluyen tanto a los deportistas principiantes, quienes ven interrumpidas sus carreras antes de consolidarse, como a los profesionales experimentados, que terminan abandonando la actividad al no contar con una entidad o promotor que los respalde adecuadamente. A pesar de este panorama desolador, Federico “Monzón” Peñarrieta ha logrado mantenerse vigente en la escena nacional del boxeo, posicionándose en el séptimo lugar del ranking de los mejores pugilistas del país. Esta es la tercera ocasión en su trayectoria que el atleta jujeño ingresa al top ten nacional, un logro que debería representar motivo de celebración y estímulo para continuar, pero que en cambio se ha convertido en una fuente de preocupación y desencanto.

La situación actual del boxeo local es sumamente complicada. Existe un delegado normalizador designado por la Federación Argentina de Boxeo que no ha logrado restablecer el orden institucional. Para poder participar en combates, los boxeadores deben asumir el costo de la bolsa de su rival sin recibir ganancia alguna, siendo esta la única alternativa disponible para mantener cierto nivel de actividad competitiva. Federico Peñarrieta se entrena de manera independiente y con total dedicación, sacrificándose constantemente para permanecer entre los pugilistas de primer nivel. Aunque se mantiene en condiciones óptimas para disputar un combate en cualquier momento, las oportunidades simplemente no llegan. El título argentino en la categoría súper gallo estuvo vacante durante tres meses consecutivos, pero ninguna autoridad provincial se ocupó de gestionar su participación en esa contienda.

El boxeador jujeño expresó su preocupación respecto a la falta de apoyo institucional: “Si tuviera el respaldo de alguien que quisiera organizar una pelea por el título en Jujuy sería diferente, hace mucho que no tenemos un campeón, estamos cada vez peor”. Peñarrieta manifestó que desde el primer día de su entrenamiento ha aspirado a conquistar un título, objetivo que lo mantiene motivado a pesar de los años transcurridos. Reconoce que su edad avanza, pero se cuida y mantiene una excelente condición física. El boxeo es una disciplina que demanda enorme sacrificio y dedicación, requiere estar en competencia permanente para no perder posiciones en el ranking.

La crisis del boxeo jujeño ha sumergido a esta disciplina en una situación de abandono total. Jujuy, que alguna vez fue conocida como la “Cuna de Campeones”, ha perdido ese prestigio y nadie parece responsabilizarse por revertir esta realidad. Es imperativo que las autoridades provinciales tomen medidas urgentes para rescatar el boxeo local, ya que existe potencial demostrado en la provincia, pero sin apoyo institucional y financiero es imposible avanzar. A pesar de todas estas dificultades, Peñarrieta mantiene viva la ilusión de volver a subirse al ring, continuar acumulando experiencia y representar dignamente a Jujuy en los más altos niveles del boxeo argentino.