Argentina: alta escolarización y bajos resultados en los aprendizajes
Argentina lidera en la región por su alta escolarización, pero solo 19 de cada 100 adolescentes de 15 años cumplen trayectoria y aprendizajes mínimos, según
Un informe titulado Índice de Resultados Escolares en América Latina: ¿Calidad vs. Inclusión?, realizado por Martín Nistal y Lucía Vallejo para Argentinos por la Educación, pone el foco en una tensión del sistema educativo: el acceso a la escuela resulta imprescindible, aunque la asistencia por sí misma no garantiza que los alumnos aprendan lo que se espera de ellos. El trabajo se basa en datos de las pruebas PISA 2025 y en encuestas de hogares.
En materia de asistencia, el país muestra una fortaleza: el 97% de los adolescentes de 15 y 16 años concurre a la escuela, lo que ubica a la Argentina en el segundo lugar de la región. Solo Chile la supera, con el 99%. Es decir, una proporción muy elevada de jóvenes sigue vinculada al sistema durante una etapa clave de su formación.
El panorama se modifica al sumar otras variables. El índice no solo contempla la concurrencia a clases, sino también si el adolescente cursa el año que corresponde a su edad y si llega al nivel mínimo en Lectura y Matemática. Bajo esos tres criterios, apenas 19 de cada 100 argentinos de 15 años los cumplen. De ese modo, el país desciende del segundo puesto regional en asistencia al séptimo cuando se cruzan escolarización, trayectoria y aprendizaje. La actualidad educativa vuelve a quedar en debate.
Las pruebas PISA 2025 permiten observar una parte del fenómeno. En Matemática, el 76% de los estudiantes argentinos evaluados no alcanzó el desempeño mínimo; en Lectura, ese porcentaje fue del 59%. Estas cifras reflejan dificultades para resolver situaciones matemáticas y para comprender textos según los estándares de la evaluación internacional. El informe aclara que se trata de indicadores distintos: PISA mide el desempeño de los evaluados, mientras que el índice combina esos aprendizajes con datos de escolarización y trayectoria.
Los resultados habilitan una discusión que excede la asistencia. Para mejorar las trayectorias escolares, el estudio señala la necesidad de detectar dificultades de aprendizaje, acompañar a quienes registran retrasos y reforzar la enseñanza de contenidos fundamentales. La comparación regional evidencia que una cobertura elevada no asegura por sí sola mejores resultados académicos. El desafío para la Argentina, en tanto, es sostener los avances en escolarización y lograr que más adolescentes alcancen los aprendizajes básicos en el tiempo esperado, de modo que la inclusión educativa se traduzca en oportunidades reales de aprendizaje.





