Un individuo fue capturado en la ciudad de San Salvador de Jujuy acusado de retener en cautiverio y golpear a su expareja durante varios días consecutivos. El tribunal ordenó mantenerlo en prisión preventiva por veinticinco días mientras prosigue la investigación que dirige la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, Violencia Sexual e Intrafamiliar.
El fiscal Andrés La Villa encabeza la causa y solicitó tanto el allanamiento como la detención del imputado, identificado con las iniciales D. E. A., quien enfrenta múltiples acusaciones. Entre los delitos que se le imputan figuran el incumplimiento de una orden judicial, amenazas realizadas con arma de fuego, lesiones físicas agravadas por la relación de pareja y privación ilegítima de la libertad. Todos estos cargos se encuentran en concurso real, lo que significa que serán juzgados en forma conjunta.
Conforme a la acusación presentada por el Ministerio Público, los hechos delictivos habrían sucedido entre el veintiocho y el treinta de mayo del año en curso. La víctima presentó su denuncia indicando que fue interceptada por su expareja mientras se encontraba acompañada de sus dos hijas menores, de diez y siete años respectivamente. Según los datos que arrojó la investigación inicial, la mujer habría sido trasladada sin su consentimiento hacia una vivienda ubicada en la capital jujeña, donde permaneció privada de su libertad durante aproximadamente cuarenta y ocho horas. En ese lapso, sufrió agresiones físicas reiteradas, amenazas constantes y diversas manifestaciones de violencia de género.
Tras la presentación de la denuncia, el Ministerio Público de la Acusación ejecutó medidas urgentes que culminaron con la captura del sospechoso el pasado día miércoles. Durante la audiencia imputativa celebrada el viernes, la Fiscalía formalizó los cargos en contra del acusado y requirió la aplicación de la prisión preventiva para garantizar el correcto avance de las tareas investigativas. El pedido fue acogido favorablemente por la Justicia, que resolvió dictar la medida cautelar por un período de veinticinco días mientras continúan las labores de investigación y la recopilación de evidencia.
Un aspecto particularmente grave del caso es que el imputado ya había sido condenado en el mes de abril de este año mediante un juicio abreviado por hechos de violencia de género cometidos contra la misma mujer. Aquella sentencia fue de cumplimiento condicional e incluía medidas de protección rigurosas para la víctima, entre ellas la prohibición expresa de acercamiento y de cualquier tipo de contacto por parte del agresor. Por esta razón, la nueva imputación incorpora también el delito de desobediencia a la autoridad, ya que el acusado habría incumplido deliberadamente las restricciones judiciales que se encontraban vigentes al momento en que ocurrieron los hechos denunciados. Esta violación de una orden judicial previa agrava significativamente su situación procesal.
Desde la Fiscalía Especializada en Violencia de Género comunicaron que la investigación continúa en curso y que se mantiene el trabajo intenso en la producción de pruebas para esclarecer completamente lo sucedido. El caso vuelve a colocar en el centro de la agenda pública la problemática de la violencia de género en Jujuy y subraya la importancia fundamental que revisten las medidas de protección dictadas por los tribunales para resguardar la integridad física y psicológica de las víctimas ante situaciones que representan un riesgo evidente para su seguridad personal.


