Las autoridades provinciales lograron controlar el incendio forestal en Lozano durante la jornada del martes, después de un operativo que se extendió durante casi dos días completos. El siniestro afectó aproximadamente sesenta y cinco hectáreas de terreno en la zona de Lozano y León, dejando un importante daño ambiental en el sector.
Según informó la Dirección de Incendios Forestales, el fuego habría sido originado cuando un grupo de personas intentó ahuyentar a un puma mediante el encendido de pastizales. Las tareas de contención resultaron particularmente complejas debido a las características topográficas del lugar, donde abundan los barrancos, las pendientes pronunciadas y los precipicios que dificultaron el acceso de los brigadistas especializados.
El director de la Dirección de Incendios Forestales, Jorge Torrico, expresó que el trabajo realizado por las cuadrillas de El Brete fue fundamental para lograr el control del siniestro. Torrico explicó que la geografía accidentada de la zona, sumada a la acción del viento, favoreció significativamente la propagación de las llamas en sectores de yungas y monte serrano, ecosistemas particularmente sensibles durante esta época del año.
Respecto al origen del incendio forestal en Lozano, Torrico cuestionó duramente la práctica de encender fuego para espantar animales silvestres. El funcionario enfatizó que los pumas forman parte natural del ecosistema de montaña y que los seres humanos son quienes deben adaptarse a la presencia de la fauna silvestre. “Tenemos que tener en cuenta que los pumas viven en la montaña. Nosotros somos los que no estamos ubicados bien. Hay que buscar otro tipo de metodología”, expresó el director.
Las autoridades provinciales insistieron en que utilizar el fuego como método para ahuyentar animales silvestres nunca debe considerarse una opción viable, ya que puede desencadenar consecuencias ambientales graves, poner en riesgo viviendas y vidas humanas. Desde el organismo remarcaron la necesidad urgente de fortalecer las campañas de prevención y educación ambiental, especialmente en sectores rurales donde estas prácticas aún persisten.
Torrico sostuvo que el objetivo principal es llegar “a los lugares donde menos llega la información” para generar un cambio de conciencia sobre el uso irresponsable del fuego en áreas naturales. El director confirmó que durante lo que va del año se han registrado diez incendios forestales en Jujuy, la mayoría concentrados en el norte provincial y uno en la zona de los valles. Un dato alarmante que brindaron desde la Dirección es que casi la totalidad de los focos ígneos tienen origen humano, alcanzando el 99,9 por ciento de los casos.
Actualmente, las autoridades consideran que en sectores del valle y el ramal todavía existe menor riesgo debido a la presencia de vegetación verde y humedad, aunque advirtieron que las condiciones pueden cambiar rápidamente con la llegada de temperaturas más secas y viento intenso. En este contexto, las autoridades instan a la población a evitar la quema de pastizales, no arrojar colillas encendidas en áreas naturales y denunciar cualquier foco de incendio para actuar de manera inmediata. Para más información sobre noticias locales de Jujuy, consulte nuestro sitio.


