Investigan presunto homicidio culposo en el Hospital Snopek de Alto Comedero

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La muerte de Yamila Chaves, una joven de veintiocho años que falleció tras ser atendida en el Hospital Carlos Snopek ubicado en la localidad de Alto Comedero, ha generado una profunda conmoción en toda la provincia de Jujuy. Las autoridades judiciales iniciaron una investigación formal bajo la carátula de homicidio culposo, conforme lo establece el artículo ochenta y cuatro del Código Penal argentino.

El equipo legal que representa a la familia de la víctima, integrado por los abogados Mauricio Ficoseco y Alan Lucena, quienes actúan en defensa de la madre y el esposo de Yamila, ha presentado denuncias que apuntan hacia una presunta negligencia médica durante la atención brindada en el nosocomio. Según los registros que obran en poder de la Justicia provincial, el presunto homicidio culposo en el Hospital Snopek habría ocurrido como consecuencia de diagnósticos erráticos y una atención deficiente.

De acuerdo con la documentación oficial que integra el expediente, Yamila ingresó a través de la guardia del establecimiento sanitario a las diez horas y cuarenta y dos minutos de la mañana, aquejada por intensos dolores en la región abdominal. No obstante, los representantes legales de la familia sostienen que la joven fue completamente abandonada a su suerte dentro del nosocomio, recibiendo diagnósticos contradictorios y derivaciones que carecían de toda lógica médica. La gravedad del caso radica en que únicamente a las diecinueve horas y veinte minutos fue trasladada a un quirófano para intentar una intervención quirúrgica de emergencia. Posteriormente se confirmó que la paciente presentaba un embarazo ectópico que requería atención urgente e inmediata.

Mauricio Ficoseco, asesor legal de la familia, manifestó en una entrevista radial que la lectura de la historia clínica proporciona elementos más que suficientes para atribuir responsabilidad penal por el delito investigado. El letrado fue categórico al señalar que, independientemente de la saturación que pudiera existir en la guardia médica, los hospitales funcionan conforme a protocolos estrictos de actuación y criterios de priorización de pacientes. Considerando el cuadro clínico con el cual se presentó Yamila, debería haber recibido atención prioritaria, por lo que la cantidad de profesionales disponibles no exime de responsabilidad al personal que intervino en su atención.

El fiscal Aldo Lozano, responsable de la investigación, dispuso inmediatamente el secuestro y resguardo de la evidencia fundamental para el caso: la historia clínica en sus versiones física y digital, los libros de registro de la guardia médica y las grabaciones de las cámaras de vigilancia del hospital. Estas medidas fueron adoptadas para evitar cualquier tipo de alteración, enmienda o modificación de los documentos que pudiera comprometer la investigación.

La defensa de la familia también ha descartado categóricamente que Yamila presentara patologías previas o complicaciones de salud preexistentes que pudieran haber contribuido a su fallecimiento. Los registros sanitarios provinciales confirman que la joven gozaba de excelente estado de salud y había completado exitosamente dos embarazos anteriores con partos normales y sin complicaciones. Se espera que durante el día viernes se realice la autopsia en la Morgue Judicial de Alto Comedero, un procedimiento que la querella considera determinante para establecer con precisión las causas del deceso y delimitar las responsabilidades de los profesionales médicos que intervinieron en la atención de la paciente.