Madre denunció agresión en Perico: su hija quedó inconsciente y no llamaron al SAME
La madre de la alumna agredida en Perico denunció que su hija quedó inconsciente y que no llamaron al SAME. El caso está en manos del MPA.
Una presentación judicial por una golpiza ocurrida dentro de un aula y el relato de una madre encendieron las alertas entre los integrantes de la comunidad educativa de Perico. Alejandra Sosa, cuya hija de 13 años asiste al primer año de la Escuela de Comercio Nº 1, decidió hablar públicamente para dar a conocer el ataque que habría padecido la adolescente en el salón de clases y la ausencia de asistencia médica posterior por parte del establecimiento.
Conforme a lo manifestado por la progenitora y a lo expuesto en la denuncia formal que se radicó ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) el 22 de septiembre, el hecho habría tenido lugar el 10 de septiembre, en el horario del recreo. De acuerdo con el testimonio de Sosa, la situación habría comenzado a raíz de un intercambio casual con una espuma facial que la alumna llevó para mostrar a sus compañeros. Cuando el producto ingresó de manera accidental en el ojo de otra estudiante, se habría producido una reacción violenta en cadena.
“Mi hija este día llegó muy aturdida y me contó todo lo que pasó, pero lo peor de todo es que nadie le creyó”, declaró la mujer, consternada, durante la entrevista. En su relato, Sosa indicó que la menor habría sido atacada en patota, con empujones, tirones de cabello y golpes de puño y patadas en la cabeza y el cuello mientras se encontraba caída en el piso. Según lo que planteó en la denuncia, dos alumnos varones habrían trabado la puerta del aula para evitar que otras personas intervinieran, hasta que un compañero consiguió entrar para rescatarla.
Uno de los aspectos que más indignación generó en la tutora tiene que ver con la reacción de las autoridades del colegio después del episodio. “Mi hija perdió el conocimiento y tenía golpes en la cabeza y el oído. Cuando le pregunté a la preceptora por qué no llamaron al SAME, me respondió que el SAME solo viene en casos de urgencia”, reprochó Sosa, y a la vez cuestionó la ausencia de protocolos de contención médica de emergencia frente a un cuadro de convulsiones o desmayo en la institución.
La mujer también sostuvo que su hija venía padeciendo episodios sistemáticos de acoso escolar (bullying) y hostigamiento, debido a que no tiene teléfono celular o por situaciones familiares particulares. “Mi hija me decía que sentía que tenía que sobrevivir todos los días para ir a la escuela”, se lamentó Sosa, y expuso además el cuadro de shock y afección psicológica que atraviesa la estudiante por indicación profesional, lo que le impide concurrir a clases con normalidad.
La causa cuenta con la intervención del fiscal Paolo Tezano Pintos, luego de que la denuncia se radicara formalmente en el MPA por Delitos contra las Personas. Mientras tanto, la familia reclama la aplicación estricta de protocolos de convivencia, medidas perimetrales de protección y sanciones acordes ante la viralización de las imágenes que siguen circulando en redes sociales, lo que configura una clara situación de ciberbullying.





