Súper Niño en Jujuy: los efectos posibles y las zonas bajo alerta
El Súper Niño en Jujuy podría traer lluvias intensas y crecidas desde diciembre. Valles, Ramal y Yungas están bajo seguimiento preventivo.
El Súper Niño en Jujuy concentra la atención de las autoridades, aunque las estimaciones no permiten afirmar que el impacto será mayor al de otras temporadas. Las tareas preventivas apuntan a posibles lluvias intensas, temperaturas elevadas y crecidas de ríos, sobre todo desde diciembre.
Qué escenarios se evalúan para el verano
Con la mira puesta en el verano 2026-2027, el gobierno provincial revisó distintos escenarios para adelantarse a los efectos de las precipitaciones y a las eventuales crecidas de ríos y arroyos.
Según las estimaciones de la Comisión Regional del Río Bermejo (COREBE), hay un 60% de probabilidad de que la incidencia del fenómeno en Jujuy y el resto del NOA resulte menor que en años anteriores. En cambio, se contempla un 40% de posibilidades de que el impacto sea superior.
Las proyecciones también señalan la posibilidad de lluvias intensas en sectores de hasta 2.000 a 2.500 metros sobre el nivel del mar, mientras que en las áreas más altas podría registrarse un déficit de precipitaciones.
Valles, Ramal y Yungas, bajo seguimiento
Dentro de la provincia, Valles, Ramal y Yungas aparecen entre las regiones que necesitan un seguimiento especial ante la posibilidad de lluvias concentradas, temperaturas elevadas y crecidas de ríos y arroyos.
Un punto central es que las precipitaciones podrían darse en períodos breves y con intensidad considerable. Ese tipo de episodios puede elevar el riesgo de anegamientos en zonas urbanas y rurales, afectar caminos y rutas, y generar dificultades en áreas cercanas a los cursos de agua.
El comportamiento de cada región, de todos modos, dependerá de la evolución del fenómeno y de las condiciones meteorológicas locales. Por eso, las estimaciones estacionales no permiten asegurar de antemano qué localidades recibirán más lluvias ni cuándo ocurrirán los episodios más importantes.
Las medidas preventivas que se preparan
Ante este panorama, el Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos, Tierra y Vivienda de Jujuy reunió a distintas áreas técnicas para revisar los trabajos realizados y coordinar acciones frente a posibles contingencias.
Las tareas contempladas incluyen la limpieza de canales y arroyos, el mantenimiento de desagües, las intervenciones en sectores vulnerables y la preparación de equipos para atender inconvenientes en rutas, caminos y obras hidráulicas.
De acuerdo con la planificación provincial, los episodios podrían empezar a manifestarse desde septiembre y ganar intensidad a partir de diciembre. El seguimiento de las estaciones meteorológicas y la identificación de puntos históricamente afectados por lluvias y crecidas forman parte de las acciones previstas.
La evolución del fenómeno será determinante
Aunque las proyecciones mantienen abierta la posibilidad de una temporada con episodios de mayor intensidad, el impacto definitivo dependerá de cómo evolucione El Niño y de la respuesta de las condiciones atmosféricas en cada región.
En ese contexto, la prevención y el monitoreo serán claves para reducir los riesgos, especialmente en zonas expuestas a inundaciones, crecidas repentinas y problemas de conectividad vial.
Para Jujuy, el escenario plantea la necesidad de sostener los trabajos preventivos sin asumir que un fenómeno intenso a escala global se traducirá automáticamente en lluvias extraordinarias en toda la provincia. Más información en noticias locales y noticias policiales.





